El gobierno de Estados Unidos mantiene una de las mayores posiciones soberanas de bitcoin del mundo, y acaba de ver cómo se evaporaban más de 15.000 millones de dólares de esa posición sin vender ni una sola moneda. La pérdida es una función pura del precio: el bitcoin ha perdido aproximadamente un tercio de su valor desde que las tenencias alcanzaron su máximo, y, con la política actual, Washington no puede hacer nada al respecto.

La exposición se remonta a una orden ejecutiva firmada por Donald Trump el 6 de marzo de 2025, que creó una reserva estratégica de bitcoin y prohibió explícitamente la reventa de BTC confiscado. Otros activos cripto incautados, registrados por separado bajo lo que la orden denomina Digital Asset Stockpile, sí pueden venderse. El bitcoin, no. La orden también permite estrategias de adquisición sin coste para el contribuyente, pero no asigna fondos para compras directas, lo que significa que la reserva solo crece por confiscación, no por adquisición.

Según Arkham Intelligence, que rastrea direcciones vinculadas a agencias federales, el gobierno mantenía aproximadamente 325.000 BTC a principios de octubre de 2025, una posición valorada en torno a 40.700 millones de dólares cuando el bitcoin tocó su máximo histórico de 126.000 dólares. Un año después, con el bitcoin cotizando alrededor de 83.000 dólares, esa misma reserva vale aproximadamente 25.500 millones de dólares. Solo al US Marshals Service se le atribuyeron 28.988 BTC, según una solicitud de acceso a la información pública de marzo de 2025. Washington también mantiene posiciones cripto más pequeñas, entre ellas 126 millones de dólares en USDT, 63 millones en WBTC y 31 millones en BNB.

Transferencias sin ventas

El 8 de octubre, direcciones federales movieron 12.267 BTC, por valor de unos 1.010 millones de dólares, desde un monedero vinculado al hackeo de Bitfinex. No hubo depósito posterior en ningún exchange. El día anterior, Coinbase Prime había recibido una transferencia distinta de 3.200 BTC y 119 millones de dólares en USDT. Tras estos movimientos, las tenencias del gobierno se situaban en 306.800 BTC, aproximadamente el 1,5% de la oferta en circulación.

La congelación actual de las ventas contrasta marcadamente con la práctica anterior. Antes de 2025, Estados Unidos vendió aproximadamente 195.000 BTC a través de procedimientos judiciales, generando apenas 366 millones de dólares en ingresos totales. En marzo de 2025, cuando el bitcoin cotizaba cerca de los 89.000 dólares, el asesor de la Casa Blanca para criptoactivos David Sacks estimó el ingreso perdido por esas ventas anteriores en más de 17.000 millones de dólares. Al precio del 12 de octubre, esa misma cantidad de monedas valdría aproximadamente 16.200 millones de dólares.

Un flujo en expansión

La reserva sigue creciendo por confiscación y no por compra. El 14 de octubre de 2025, fiscales estadounidenses iniciaron procedimientos de confiscación contra el jefe del Prince Group por 127.271 BTC. El individuo fue arrestado en Camboya en enero de 2026. Al precio del 12 de octubre de 2026, esa incautación por sí sola valdría más de 10.000 millones de dólares, lo que subraya hasta qué punto la posición de bitcoin de Washington depende ahora de resultados judiciales más que de una estrategia de mercado.