La policía helénica ha detenido a 17 personas, entre ellas nueve militares en activo, en relación con una plataforma de inversión en criptomonedas no autorizada acusada de haber recaudado más de 8 millones de dólares de al menos 10.000 participantes desde 2025. Las detenciones se dieron a conocer el 2 de octubre de 2026.

Según la policía helénica, el esquema prometía a los inversores que su capital se duplicaría en 50 días, un perfil de rentabilidad típico de los productos de inversión no registrados que los reguladores de toda Europa han señalado repetidamente como insostenibles. La red operaba desde oficinas en Katerini, Tesalónica, Larisa, Patras y una isla del Dodecaneso, con registros que se extendieron a cinco oficinas y nueve viviendas, además de otros locales.

La implicación de personal militar en activo añade una dimensión particular al caso. Nueve de los detenidos son soldados en activo y, según ERT News, el expediente incluye otros nueve sospechosos griegos, entre ellos otro miembro de las fuerzas armadas. ERT News también informó de que dos suboficiales habrían ocupado puestos de liderazgo dentro de la red, aunque no se ha detallado con precisión la naturaleza de esas funciones.

Incautaciones y alcance

La policía incautó 295.090 euros en efectivo durante los registros, junto con 32 teléfonos móviles, 28 ordenadores, 15 tabletas, 38 dispositivos de almacenamiento USB y 16 unidades de almacenamiento. También se recuperaron tarjetas bancarias y una máquina contadora de billetes, lo que sugiere una operación de manejo de efectivo de cierta magnitud además de la infraestructura digital de la plataforma.

A pesar del alcance declarado de la plataforma —al menos 10.000 participantes y más de 8 millones de dólares recaudados—, los investigadores solo han identificado oficialmente, por el momento, a 18 víctimas, cuyas pérdidas combinadas suman 55.970 euros. La brecha entre la escala atribuida al esquema y el número de víctimas confirmadas refleja la fase inicial de la investigación; no está claro todavía si el conjunto más amplio de participantes sufrió pérdidas o si algunos llegaron a recibir pagos antes de que se cerrara la operación.

Qué ocurre ahora

Los sospechosos fueron llevados ante el fiscal de Katerini, que ha trasladado el caso a un juez instructor. Se informa de que la plataforma llevaba activa desde al menos 2025, lo que significa que las autoridades deberán rastrear más de un año de transacciones y actividad de reclutamiento en las cinco ciudades donde la red mantenía presencia.

El caso pone de relieve un patrón recurrente en los esquemas de inversión en criptomonedas no autorizados en Europa: promesas de rendimientos fijos y rápidos, una estructura de oficinas dispersa geográficamente y una captación que, en este caso, parece haber llegado hasta las filas de las fuerzas armadas. Las autoridades griegas no han revelado más detalles sobre cómo los dos suboficiales supuestamente identificados como líderes llegaron a ocupar esas posiciones dentro de la red.