Diez meses después de que tres hombres encapuchados irrumpieran en su casa cerca de Birmingham, un inversor británico en criptomonedas identificado solo como James ha relatado a la BBC cómo fue golpeado con un martillo durante 45 minutos mientras sus agresores intentaban obligarle a entregar sus activos digitales. Su mujer, entonces embarazada de siete meses, fue retenida en la habitación de al lado con una almohada presionada contra la cara.
El ataque ocurrió en Solihull en diciembre de 2025. Según el relato de James, recogido por el periodista de la BBC Joe Tidy y publicado el 2 de octubre de 2026, tres hombres entraron con guantes y pasamontañas. "Veo guantes entrando, pasamontañas", declaró al medio británico, describiendo el momento en que aparecieron los intrusos.
Un cuarto cómplice dirigía el atraco desde fuera de la vivienda mediante una videollamada de FaceTime, dando instrucciones a los hombres en tiempo real. "Enséñame todo lo que tiene en el móvil, enséñame sus aplicaciones", habría dicho el cómplice, antes de amenazar directamente a la pareja: "Si no envías ese dinero ahora, vamos a apuñalar a tu mujer en el vientre y matar a tu bebé".
James recibió golpes repetidos en la cara, la cabeza y las costillas, con el resultado de varias lesiones graves en la cabeza, las manos y las costillas. Describiendo el trato recibido por su mujer, dijo: "Le pone una almohada sobre la cara. Literalmente la está asfixiando".
Efectivo, criptomonedas y relojes sustraídos
La banda se marchó con varios cientos de miles de libras en criptomonedas junto con varios relojes Rolex. Un conductor esperaba fuera durante todo el asalto, con el rostro descubierto. La BBC informó de que, según se dijo, el cabecilla había asignado 10.000 libras a cada uno de los hombres que entraron en la casa, quedándose él con el resto del botín.
La mujer de James dio a luz a término. James, que comenzó a invertir en criptomonedas como aficionado en 2020 y dejó su trabajo en 2023 para dedicarse al trading a tiempo completo, declaró a la BBC que lo perdió todo en el robo y que ahora intenta volver a su antigua profesión.
Un año récord de 'wrench attacks'
La policía de West Midlands no había identificado a ninguno de los tres hombres que entraron en la vivienda diez meses después del ataque, según la BBC. Crimestoppers ha ofrecido una recompensa de 10.000 libras por información que conduzca a una detención.
El caso se dio a conocer junto con datos de la firma de análisis blockchain Chainalysis, según los cuales los robos violentos relacionados con criptomonedas sumaron 30 millones de dólares (22,6 millones de libras) en todo el mundo solo entre enero y junio de 2026. Los datos de la firma, citados por la BBC, apuntan a que 2026 podría convertirse en el peor año registrado para esta categoría de delito, con un aumento también de los allanamientos de vivienda asociados. Francia fue señalada como el país con el mayor número de este tipo de ataques.
El caso de Solihull añade un ejemplo británico a un patrón que analistas y cuerpos policiales de toda Europa vienen observando con creciente preocupación: atacantes que identifican a poseedores de criptoactivos y recurren a la coacción física directa, en lugar del hackeo, para obtener los fondos, a menudo coordinando el robo a distancia y en tiempo real.




