La Fiscalía de París confirmó el viernes 4 de septiembre que un joven de 18 años ha sido imputado y enviado a prisión provisional por el hackeo de la DGFiP, la administración tributaria francesa, que expuso cientos de miles de registros de contribuyentes a principios de este año. Un segundo sospechoso, menor de 16 años, fue puesto en libertad tras su detención policial, aunque los investigadores conservaron los ordenadores del menor.
Se cree que el joven de 18 años está vinculado al grupo de hackers ZeroBytes y ya había sido imputado en dos ocasiones anteriores, en junio de 2024 y enero de 2025, según la Fiscalía.
Qué dejó expuesto el ataque
La DGFiP reconoció las intrusiones el 13 de agosto, señalando que los atacantes habían vulnerado sus sistemas en dos ocasiones distintas, a finales de junio y de nuevo a finales de julio. En total, se accedió a unos 678.000 expedientes fiscales. Los datos filtrados incluían nombres, fechas de nacimiento, direcciones, renta fiscal de referencia y tipos de retención en origen.
El incidente se produce tras otra brecha en febrero que afectó a FICOBA, el registro nacional de cuentas bancarias, en la que quedaron expuestas 1,2 millones de cuentas bancarias vinculadas a la DGFiP.
Un grupo con antecedentes
ZeroBytes había reivindicado previamente ataques contra la cadena de supermercados Intermarché y la Federación Francesa de Balonmano. Tras la brecha en la DGFiP, el grupo publicó un mensaje en X que decía: "Les impôts, c'était que le début" —aproximadamente, "Los impuestos eran solo el principio"—.
Para los tenedores europeos de criptomonedas, brechas de esta magnitud tienen una relevancia particular. Los datos fiscales filtrados, incluidos niveles de renta y direcciones, han sido utilizados en repetidas ocasiones por delincuentes para identificar y atacar a personas sospechosas de poseer cantidades importantes de criptoactivos, un patrón que las autoridades del continente han señalado en los últimos años en un contexto de aumento de intentos violentos de extorsión contra tenedores conocidos.
La DGFiP no ha detallado qué medidas de subsanación está adoptando para los contribuyentes afectados, y la investigación sobre las actividades más amplias de ZeroBytes continúa. La Fiscalía de París no ha indicado si se esperan nuevas detenciones.




