Las autoridades francesas han imputado a cuatro personas por el secuestro y el violento robo de una mujer en su domicilio de Taninges, en el departamento de Alta Saboya, en un caso que se inscribe en un patrón más amplio y en rápido crecimiento de ataques físicos contra titulares de criptomonedas en Francia. Tres de los cuatro imputados han sido enviados a prisión preventiva.
La agresión tuvo lugar hacia la medianoche del 14 de marzo de 2026. Dos atacantes encapuchados irrumpieron en el domicilio de la víctima, uno de ellos armado con un cuchillo. La golpearon y la ataron, e intentaron después obligarla a subir a su propio vehículo. La mujer logró escapar y se refugió en casa de un vecino, quien avisó a la policía. Según el anuncio del 14 de septiembre de 2026, la víctima seguía sufriendo lesiones graves derivadas del ataque.
No se ha revelado el papel exacto de cada uno de los cuatro imputados en la agresión, y no se ha anunciado ninguna relación entre el caso de Taninges y otros incidentes conocidos como "cryptorapt" registrados en otras partes de Francia.
Una operación policial más amplia de la gendarmería
Las imputaciones se producen tras una operación policial coordinada realizada los días 7 y 8 de septiembre de 2026, que movilizó a unos 60 gendarmes en Isla de Francia, Isère y Bretaña. Cinco personas fueron detenidas durante esa operación, aunque no está claro si sus casos guardan relación con el secuestro de Taninges.
Una ola creciente de delitos violentos vinculados a las criptomonedas
Según el Parquet national anticriminalité organisée (PNACO), la fiscalía francesa especializada en delincuencia organizada, Francia registró más de 70 casos de delitos violentos relacionados con criptomonedas solo en los primeros ocho meses de 2026. Desde 2023, el total asciende a 135 casos hasta abril, de los cuales 47 se han producido desde el comienzo de 2026.
La Gendarmerie nationale, la gendarmería francesa, ha señalado que el fenómeno de la violencia dirigida contra titulares de criptomonedas se ha intensificado notablemente desde finales de 2024. Los investigadores apuntan a un posible papel de las filtraciones de datos que han expuesto la identidad y el domicilio de titulares de criptoactivos, convirtiéndolos en objetivos identificables para grupos organizados.
El caso de Taninges, aún bajo investigación, se suma a una lista creciente de incidentes que han llevado a las fuerzas de seguridad francesas a tratar los secuestros y robos relacionados con criptomonedas como una categoría distinta y en escalada dentro de la delincuencia organizada.




