El Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA), en pleno vigor en toda la Unión Europea desde el 1 de julio de 2026, ha cumplido sobre el papel lo que se propuso: alrededor de 20 stablecoins vinculadas al euro cuentan ya con aprobación regulatoria. Lo que no ha logrado es generar la liquidez necesaria para hacerlas competitivas frente a los tokens denominados en dólares, que siguen dominando por amplio margen los flujos globales de stablecoins.

Revolut se convirtió en el último actor en incorporarse el 26 de agosto de 2026, al lanzar su propia stablecoin en euros, EURR, primero en Dinamarca, Polonia y Portugal. El token llega a un mercado que, según el "Euro Stablecoin Trends Report 2026" de Decta, ha crecido con rapidez en términos relativos: la capitalización de mercado conjunta de las ocho principales stablecoins en euros conformes con MiCA aumentó un 128%, de 295,6 millones de dólares a 673,9 millones de dólares, en el último año.

Ese crecimiento resulta modesto si se compara con el lado del mercado denominado en dólares. Las stablecoins en euros se negocian en torno a los 100 millones de dólares al día, frente a más de 70.000 millones de dólares en el caso de los tokens en dólares, una diferencia de aproximadamente 700 veces, según ForkLog. Los volúmenes mensuales cuentan la misma historia: las stablecoins en euros mueven entre 15.000 y 20.000 millones de dólares al mes, mientras que las stablecoins en dólares superan el billón de dólares. ForkLog sitúa el mercado global de stablecoins en dólares en más de 200 veces el tamaño de su equivalente en euros.

Un campo fragmentado de emisores pequeños

El informe mensual de junio de 2026 de Stablecoin Beat muestra hasta qué punto el terreno está desequilibrado. El USDC de Circle tiene una capitalización de mercado de 73.620 millones de dólares, que empequeñece a su propio producto en euros, EURC, con 438 millones de dólares. El EURCV de Société Générale se sitúa en 141 millones de dólares, seguido por EURI con 36 millones de dólares y EURE con 30 millones de dólares. El USDT de Tether, con una oferta en circulación superior a los 110.000 millones de dólares, permanece fuera de la lista de tokens conformes con MiCA porque no cumple los requisitos de reservas del reglamento, que obligan a los emisores a mantener al menos el 30% de las reservas en depósitos bancarios de la UE, porcentaje que sube al 60% para las stablecoins más grandes.

Del total de la oferta de stablecoins, los tokens vinculados al dólar representan el 97,9%, o 300.840 millones de dólares, mientras que los vinculados al euro apenas alcanzan el 0,2%, o 723 millones de dólares, cifra que ya cayó desde los 900 millones de dólares registrados a principios de mes. La circulación total de stablecoins en euros se sitúa actualmente en torno a los 650 millones de euros.

El sector también ha tenido que absorber un fallo de seguridad. En mayo de 2026, StablR se vio obligada a congelar temporalmente las operaciones de EURR tras descubrirse una emisión sin respaldo de 13,5 millones de dólares, una complicación que se agrava por el hecho de que tanto StablR como Revolut utilizan ahora el ticker EURR para tokens distintos.

Mirar más allá de las cifras actuales

Patrick Hansen sostuvo que la escala no llegará solo con la aprobación regulatoria. "Lo que realmente necesita el mercado de stablecoins en euros es más liquidez, integraciones, vías de entrada y salida (on- y off-ramps), y utilidad en el mundo real, especialmente en pagos transfronterizos", afirmó. "Ahí es donde estamos centrando los esfuerzos con EURC." Añadió que "los pagos transfronterizos van a importar más que los pagos domésticos con stablecoins en euros en el futuro cercano", y señaló el panorama regulatorio más amplio, indicando que "la alineación regulatoria y la reciprocidad entre MiCA y otros marcos globales de stablecoins es un ingrediente crucial".

La Comisión Europea ha abierto una consulta sobre los requisitos de reservas de MiCA para evaluar si dejan a los emisores de la UE en desventaja competitiva frente a las entidades estadounidenses. S&P Global ha modelado un escenario base de 570.000 millones de euros para el mercado de stablecoins en euros de aquí a 2030, con un techo optimista cercano a los 1,1 billones de euros, cifras que contrastan de forma marcada con los aproximadamente 650 millones de euros en circulación actualmente.