La ciudad de Berlín ha sido objeto de un ciberataque reivindicado por el grupo de hackers Rhysida, que asegura haber extraído varios terabytes de datos de los sistemas de la capital alemana.
Rhysida exige un rescate de 30 bitcoins, valorados en aproximadamente 2 millones de euros a los precios actuales, a cambio de no publicar el material robado. El grupo ha amenazado con subastar los datos en la dark web si no se realiza el pago.
El uso de una suma fija en bitcoin en lugar de una cifra en euros es habitual en las operaciones de ransomware, que se apoyan en el mecanismo de transferencia pseudónimo de la criptomoneda para cobrar los pagos evitando los canales bancarios convencionales, que podrían ser vigilados o bloqueados por las autoridades.
Un guion conocido
Grupos de ransomware como Rhysida han intensificado sus ataques contra instituciones públicas en toda Europa, apostando a que la interrupción causada por la retención o filtración de datos municipales presione a las víctimas a pagar antes que arriesgarse a la exposición de registros sensibles. La amenaza de subastar los archivos robados en la dark web es una táctica de escalada habitual, pensada para generar urgencia y señalar que los datos tienen valor de reventa para terceros más allá de los atacantes originales.
La magnitud del presunto robo, varios terabytes, apunta a una intrusión amplia en los sistemas de Berlín, aunque la información disponible no precisa qué departamentos o categorías de datos se vieron afectados.
El papel del bitcoin en este caso sigue un patrón observado en incidentes de ransomware en todo el mundo, donde la criptomoneda se utiliza como mecanismo de liquidación preferido precisamente porque puede moverse a través de fronteras sin la intervención de intermediarios financieros tradicionales. Para las autoridades europeas, este tipo de incidentes renueva el escrutinio sobre cómo se pueden rastrear, incautar o disuadir los pagos de rescate en criptomonedas, una cuestión que ha aparecido repetidamente en los debates sobre cooperación policial y análisis forense de blockchain.
No se han facilitado más detalles sobre la identidad de los sistemas vulnerados, la cronología del ataque ni sobre si las autoridades de Berlín tienen intención de negociar con la demanda de rescate. La ciudad no ha emitido una respuesta pública a las afirmaciones de Rhysida.




