Analistas de JPMorgan liderados por Nikolaos Panigirtzoglou han puesto cifra a lo que muchos traders tratan como una simple intuición: el coste medio de producir un bitcoin se sitúa ahora en unos 85.000 dólares. El banco plantea este nivel como un suelo blando vinculado directamente a la economía de la minería, un umbral que ha cobrado nueva relevancia después de que bitcoin pasara 280 días cotizando por debajo de él antes de superar brevemente los 87.000 dólares la semana pasada.

Los analistas del banco señalan que el último periodo comparable por debajo del coste de producción se produjo en 2018, cuando bitcoin se mantuvo bajo ese umbral durante 224 días. La racha actual ha superado en duración a aquel episodio, lo que subraya lo prolongada que ha sido la presión sobre los mineros antes del repunte de la semana pasada.

Ese repunte resultó efímero. Desde la publicación del informe, bitcoin ha vuelto a cotizar en torno a los 84.100 dólares, y se situaba en 83.900 dólares el 30 de septiembre, justo por debajo de la estimación de coste de minería que le asigna JPMorgan.

Mineros bajo presión

La estimación del coste de producción llega en paralelo a un retroceso más amplio de la actividad minera. El hashrate de bitcoin ha caído aproximadamente un 19% desde su máximo de octubre, mientras que la dificultad de minería ha descendido alrededor de un 15%. La red lleva casi once meses sin establecer un nuevo récord de hashrate, una racha lo bastante larga como para llamar la atención de los analistas que siguen el sector.

El economista Saifedean Ammous ha planteado la posibilidad de que esta contracción pueda ser estructural y no cíclica, aunque se trata de una hipótesis propia y no de una conclusión establecida. Por separado, estimaciones de Cambridge sitúan el consumo eléctrico de la red en unos 190 teravatios-hora en diciembre de 2025, con una proyección de descenso hasta unos 130 teravatios-hora a mediados de 2026.

Qué implica un suelo para los mineros

Para JPMorgan, la relevancia del nivel de los 85.000 dólares radica menos en su precisión que en lo que implica para el comportamiento de los mineros. Si el precio de bitcoin se mantiene cerca o por encima del coste de producción estimado, los mineros, que enfrentan márgenes más ajustados, tienen menos incentivos para vender monedas solo para cubrir gastos operativos.

Los analistas del banco lo expresan con claridad: "En la medida en que se mantenga, este nuevo contexto debería dar un respiro a los mineros de Bitcoin, reduciendo el riesgo de ventas forzadas por su parte".

Para los inversores europeos que siguen la evolución del precio de bitcoin, el enfoque del coste de producción ofrece una perspectiva distinta al análisis técnico puro: un nivel basado en la economía de la infraestructura de la red, y no solo en patrones de gráficos. Si los 85.000 dólares se mantienen como soporte dependerá de cómo respondan los mineros ante unos márgenes que, según la propia estimación de JPMorgan, siguen siendo extremadamente ajustados.