Dos reguladores estadounidenses actuaron el 17 de septiembre de 2026 para cubrir vacíos que el Congreso no ha logrado resolver, dando a las firmas cripto europeas que operan en o junto al mercado estadounidense una imagen más clara, aunque acotada, de lo permitido sin registro pleno como broker o exchange.

La Commodity Futures Trading Commission (CFTC) emitió una carta de no acción, numerada 26-25 y procedente de su División de Participantes del Mercado, en la que indica que no exigirá a los proveedores de software de wallets e interfaces, ni a su personal, registrarse como brokers cuando su papel en conectar usuarios con plataformas de derivados reguladas siga siendo pasivo. La exención cubre herramientas que permiten a los usuarios revisar datos de mercado, ver ofertas y enviar órdenes de contratos perpetuos o de eventos directamente a plataformas de futuros u otras plataformas de mercado reguladas.

Las condiciones asociadas son estrictas. Para conservar la posición de no acción, los desarrolladores no deben custodiar ni controlar fondos de clientes, no deben retener esos fondos en ningún momento, y no deben generar señales explícitas de compra o venta. Tampoco pueden ejercer discreción técnica sobre cómo se enrutan las operaciones. Las firmas que se apoyen en la exención deben proporcionar avisos de riesgo a los usuarios y firmar un documento en el que acepten responsabilidad solidaria con entidades registradas en caso de infracciones regulatorias.

La SEC abre una ventana temporal para acciones tokenizadas

El mismo día, la Securities and Exchange Commission (SEC) anunció una vía regulatoria temporal de cinco años que permite el trading de acciones tokenizadas. Bajo este esquema, las plataformas cualificadas podrán negociar valores del National Market System a través de pools de liquidez construidos sobre creadores de mercado automatizados (AMM), una estructura que se aparta del modelo de libro de órdenes que usa la mayoría de los exchanges tradicionales.

El permiso viene con sus propias restricciones, entre ellas límites de volumen y la obligación de que las plataformas notifiquen a las empresas emisoras con 30 días de antelación antes de listar sus acciones en formato tokenizado, una disposición que en la práctica otorga a esas empresas un derecho de veto sobre su participación.

Un marco que sigue faltando en el Congreso

Las dos medidas llegan solo dos días después de que el Senado de EE. UU. no lograra reunir los 60 votos necesarios para avanzar el debate sobre la Clarity Act, una legislación destinada a trazar una línea firme entre la jurisdicción de la SEC y la CFTC sobre activos digitales. Sin esa ley, la CFTC y la SEC están abordando franjas acotadas del mercado mediante cartas de no acción y exenciones temporales, en lugar de un marco federal único.

Para las firmas europeas que construyen wallets, interfaces de trading o productos de tokenización con exposición a EE. UU., el efecto inmediato es práctico más que legislativo: los proveedores de software pasivos cuentan ahora con una vía definida, aunque condicionada, para evitar el registro como broker, y existe un canal acotado para el trading de acciones tokenizadas. Ninguno de estos avances sustituye la mayor claridad jurisdiccional que la Clarity Act debía aportar, y con el proyecto de ley estancado en el Senado, esa claridad sigue pendiente.