El Digital Assets Advisory Committee de la Casa Blanca, creado para coordinar el enfoque de la administración Trump sobre política de criptomonedas, se ha quedado sin liderazgo después de que tres presidentes consecutivos dimitieran a lo largo de siete meses, sin que se haya nombrado sustituto para ninguno de ellos.

David Sacks dejó el cargo en marzo de 2026, cuando la CLARITY Act superaba su primera fase en la Cámara de Representantes. Harry Jung le siguió en julio de 2026, saliendo en vísperas del receso de verano del Senado. Patrick Witt, que asumió las funciones operativas entre julio y octubre, firmó su propia dimisión el 14 de octubre de 2026, aproximadamente un mes después de que una moción de cierre de debate sobre la CLARITY Act no lograra los votos necesarios en el Senado el 15 de septiembre.

Durante su mandato, Witt fue la única persona a cargo de las operaciones a tiempo completo del comité, incluidas las negociaciones con el Congreso, la coordinación con el Departamento del Tesoro y el enlace con la industria. No se designaron sustitutos interinos durante el receso de agosto, y el patrón de salidas coincidiendo con hitos del Congreso sobre la CLARITY Act ha llamado la atención entre observadores de la estrategia cripto de la administración.

Un organismo sin base institucional

La estructura del comité no se derivaba de la Executive Order 14233, la orden que creó la Reserva Estratégica de Bitcoin, y dependió en todo momento de personal temporal asignado en comisión de servicio, sin partidas presupuestarias propias. Fuentes cercanas a las dinámicas institucionales en Washington señalan que no estaba previsto que el comité sobreviviera más allá de 2026, un detalle que sitúa las recientes dimisiones en una perspectiva distinta a la de una simple crisis de personal.

El 22 de septiembre de 2026, antes de su propia salida, Witt habló públicamente sobre la conveniencia de que los organismos reguladores utilicen su autoridad existente en lugar de esperar a que actúe el Congreso. Con el camino de la CLARITY Act bloqueado por ahora en el Senado, ese enfoque se ha convertido de facto en la opción por defecto. La Securities and Exchange Commission (SEC) y la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) continúan emitiendo regulaciones a través de sus procesos habituales, llenando el vacío que deja la legislación estancada.

Conflicto sobre stablecoins y el camino por delante

Un intento de desbloquear la vía legislativa llegó el 14 de septiembre de 2026, con la presentación de la Lummis Amendment, diseñada para resolver objeciones éticas por conflicto de intereses vinculadas a las tenencias de stablecoins de algunos funcionarios. Voces de la industria, entre ellas Lindsey Fraser, directora de política de la Blockchain Association, y Kristin Smith, presidenta del Solana Policy Institute, han seguido de cerca el proceso legislativo a medida que sorteaba estos obstáculos.

CriptoNoticias solicitó declaraciones a la oficina de prensa del Departamento del Tesoro, a la Oficina de Comunicaciones de la Casa Blanca y a Patrick Witt sobre la continuidad del contacto con el Senado tras su dimisión. No se recibió respuesta de ninguna de las partes al momento de la publicación.

El Senado tiene previsto reanudar sus sesiones el 4 de noviembre de 2026, bajo el liderazgo del líder de la mayoría, John Thune. Si la CLARITY Act vuelve al pleno, y si la Casa Blanca nombra nuevos líderes para su organismo asesor en criptomonedas, son preguntas abiertas mientras la carga regulatoria sigue recayendo mientras tanto en la SEC y la CFTC, un giro que los funcionarios europeos que siguen el enfoque estadounidense como referencia para su propio diálogo bajo MiCA probablemente observarán de cerca.