Documentos de identidad y selfies de clientes de Revolut han aparecido en internet después de que unos hackers publicaran ese material y amenazaran con filtrar más datos a diario si la empresa fintech no paga un rescate.

Los atacantes no han revelado cuánto dinero exigen, ni cuántos clientes se han visto afectados. Tampoco se ha hecho pública su identidad. Lo que sí se sabe es la naturaleza de la amenaza: una filtración escalonada de datos robados pensada para presionar a Revolut a pagar, con la promesa de que aparecerá nuevo material cada día que la empresa no atienda la exigencia.

Para una firma que opera en toda la Unión Europea y más allá, y que ofrece servicios bancarios y de pago a millones de clientes particulares, la exposición de documentos de identidad oficiales junto con selfies usadas para la verificación de cuentas es un asunto serio. Se trata precisamente de los documentos en los que se apoyan las plataformas financieras para confirmar la identidad de un cliente durante el proceso de alta, y su circulación fuera de los sistemas de la empresa aumenta el riesgo de robo de identidad y fraude para los afectados.

Lo que sigue sin confirmarse

Varios detalles del incidente no se han determinado. No se ha especificado la magnitud de la brecha, es decir, cuántos usuarios de Revolut tuvieron sus documentos expuestos. Tampoco se ha hecho pública la cifra que exigen los atacantes. Ni existe información confirmada sobre quién está detrás del intento de extorsión.

Revolut no ha emitido ninguna declaración al respecto, y por el momento no hay comentarios disponibles por parte de la empresa.

El episodio se suma a un patrón de campañas de extorsión con exigencia de rescate dirigidas a firmas financieras y tecnológicas, en las que los datos personales robados se utilizan como palanca de presión en lugar de venderse directamente. Para los clientes, la preocupación práctica es más inmediata: los documentos de identidad y las selfies, una vez publicados, son difíciles de retirar de la circulación, se pague o no finalmente el rescate.

Los reguladores europeos han examinado cada vez con más atención cómo gestionan las fintech los datos sensibles de verificación, y este tipo de incidentes probablemente reavivarán las preguntas sobre las medidas de seguridad que rodean los procesos de alta de clientes en todo el sector. Hasta que no se conozcan más detalles sobre el alcance de la brecha y una respuesta de Revolut, los clientes se enfrentan a la incertidumbre de no saber si sus propios documentos forman parte del material ya publicado o del que aún está por llegar.