Un consorcio de 21 entidades financieras internacionales se prepara para lanzar una stablecoin destinada a competir con el dominio de USDT de Tether y USDC de Circle. El grupo incluye a Goldman Sachs, UBS y Bank of America, según los detalles del plan que han comenzado a conocerse.
El proyecto se remonta a octubre del año pasado, cuando diez bancos anunciaron por primera vez que estaban explorando la idea. Ese grupo inicial ha crecido desde entonces hasta 21 entidades, lo que refleja un interés más amplio en el sector por emitir tokens digitales respaldados por bancos.
Según el calendario actual, el consorcio pretende constituir una empresa conjunta antes de que termine el año. La primera stablecoin, respaldada por el dólar estadounidense, está prevista para el primer semestre de 2027.
El euro, entre las prioridades
Además del token respaldado en dólares, el grupo tiene intención de emitir seis stablecoins adicionales vinculadas a monedas del G7. Una stablecoin denominada en euros figura entre las prioridades señaladas, un detalle que probablemente atraiga especial atención por parte de los bancos y reguladores europeos, dado el peso de la divisa en el sistema financiero del bloque.
El consorcio está posicionando los tokens para su uso tanto por bancos e inversores institucionales como por los mercados minoristas. Entre los casos de uso previstos figuran los pagos transfronterizos y la liquidación de activos digitales, ámbitos en los que las stablecoins ya han ganado terreno fuera del sistema bancario tradicional.
Alineación regulatoria
Los bancos pretenden estructurar las stablecoins de forma que cumplan tanto con la GENIUS Act de Estados Unidos, que aún no ha sido aprobada, como con el reglamento de Mercados de Criptoactivos de la Unión Europea, conocido como MiCA. Alinearse con ambos marcos desde el principio sugiere que el grupo está diseñando los tokens pensando en un uso transatlántico y no en una única jurisdicción.
Los defensores del plan señalan la infraestructura ya existente de los bancos y su acceso a millones de clientes como una posible ventaja frente a Circle y Tether, que han construido su posición en el mercado mayoritariamente fuera del sector bancario tradicional.
Por ahora, el proyecto se encuentra en una fase temprana: la empresa conjunta todavía no se ha constituido y no se espera el primer token antes de 2027. El crecimiento del consorcio, de diez a 21 entidades en menos de un año, indica sin embargo que el interés por una alternativa a las stablecoins existentes emitida por bancos no se limita a un puñado de actores.




