Dos empresarios tailandeses han presentado una demanda contra Tether por el bloqueo de aproximadamente 42,4 millones de dólares en USDT, alegando que la emisora del stablecoin actuó sin una orden judicial al inmovilizar los fondos en octubre de 2025. El caso forma parte de una investigación más amplia por fraude que involucra 61 millones de dólares.

Según el escrito preparado sobre el caso, el bloqueo se llevó a cabo a petición del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (Department of Homeland Security). La orden formal de incautación no llegó hasta febrero de 2026, meses después de que Tether ya hubiera bloqueado el acceso a los tokens.

Los demandantes exigen la liberación de los fondos y solicitan posibles daños punitivos. Cabe destacar que no niegan de forma fundamental su implicación en el esquema subyacente, que los investigadores describen como un fraude de tipo pig-butchering.

Cómo operaba el esquema

Los esquemas de pig-butchering suelen basarse en que los autores generan confianza en las víctimas mediante contacto personal o sentimental antes de dirigirlas hacia plataformas de trading de criptomonedas falsas. A las víctimas se les muestran rendimientos elevados ficticios para animarlas a realizar más depósitos, y posteriormente se bloquean los retiros una vez extraídos fondos suficientes.

Los investigadores que rastrearon el producto de este esquema en particular siguieron los fondos robados a través de múltiples monederos e identificaron tenencias de USDT por valor de más de 61 millones de dólares, de los cuales los 42,4 millones de dólares ahora en disputa fueron congelados por Tether.

La capacidad de Tether para congelar fondos

Tether puede, técnicamente, congelar tenencias individuales de USDT y coopera de forma habitual con las fuerzas del orden en este tipo de solicitudes. La compañía ha empleado esta capacidad en casos anteriores relacionados con fraude y con la aplicación de sanciones, aunque la presente demanda se centra en la secuencia de los hechos: un bloqueo ejecutado a petición de una agencia federal estadounidense, seguido, varios meses después, de una orden judicial formal.

Para el público europeo que sigue el crecimiento del uso de stablecoins en el continente, el caso recuerda la amplia discrecionalidad que conservan emisoras como Tether sobre los activos congelados, y cómo el desfase temporal entre una solicitud informal de una agencia y una posterior orden judicial puede convertirse en motivo de disputa legal. El USDT sigue siendo el stablecoin más utilizado en los pares de trading de las exchanges europeas, lo que convierte las condiciones en las que Tether puede bloquear fondos de usuarios en una cuestión de relevancia directa para empresas y particulares que mantienen el token.

La demanda no cuestiona las acusaciones de fraude subyacentes en sí mismas. Se centra, en cambio, en la cuestión más concreta de si el bloqueo de octubre, ejecutado meses antes de la orden de incautación de febrero de 2026, estaba debidamente fundamentado en el momento en que se produjo.