Rootstock, la sidechain de Bitcoin antes conocida como RSK, atraviesa una escasez de liquidez después de que varios usuarios intentaran retirar fondos de forma simultánea, agotando temporalmente el inventario de UTXO de su puente bidireccional. El resultado ha sido retrasos en los retiros que se extienden mucho más allá de los tiempos habituales de procesamiento, lo que ha llevado a los desarrolladores del proyecto a explicar la mecánica detrás de la ralentización.

El desarrollador Sergio Demián Lerner abordó la situación en X el 8 de septiembre de 2026, y atribuyó el aumento de solicitudes de retiro a la preocupación de los usuarios tras un incidente reciente en Liquid Network, otra sidechain de Bitcoin, donde un atacante logró robar 4.000 bitcoin. Ese robo ya había sido reportado por CriptoNoticias. Lerner describió la reacción en Rootstock como el comportamiento de una corrida bancaria, con usuarios retirando fondos al mismo tiempo por precaución y no por ningún problema confirmado en la propia Rootstock.

Cómo quedó exprimido el puente

El desarrollador Adrian Eidelman ofreció una explicación más técnica de lo ocurrido dentro del mecanismo PowPeg, el sistema que gestiona las transferencias entre Rootstock y la red principal de Bitcoin. Explicó que el inventario de UTXO del puente ha quedado reducido a un único UTXO de gran tamaño. Cada peg-out, es decir, cada retiro desde Rootstock de vuelta a Bitcoin, devuelve casi todo el saldo restante del puente como cambio de esa transacción.

Ese cambio no puede reutilizarse de inmediato. Las reglas de la red Bitcoin exigen 100 confirmaciones antes de que los fondos devueltos puedan volver a gastarse, lo que ha creado el cuello de botella justo cuando la demanda de retiros se disparó de golpe.

Retrasos limitados, no acumulativos

Lerner estimó que los retiros están tardando actualmente entre 36 y 46 horas, y describió esto como unas 10 horas adicionales sobre el tiempo de procesamiento habitual del mecanismo. Aclaró que una sola transacción de salida puede agrupar varias solicitudes de retiro de distintos usuarios, por lo que el retraso no se acumula con cada solicitud adicional. El tiempo de espera, dijo, tiene un tope de 46 horas sin importar cuántos usuarios intenten salir a la vez.

Como medida de mitigación inmediata, el equipo de Rootstock indicó que buscará actores dispuestos a realizar múltiples peg-ins de pequeño tamaño, el proceso inverso de mover bitcoin hacia la sidechain, con el fin de generar nuevos UTXO con los que el puente pueda trabajar. Restaurar un conjunto más diversificado de UTXO busca devolver los tiempos de procesamiento a la normalidad.

Tanto Lerner como Eidelman subrayaron que, si bien los retrasos han afectado la experiencia de los usuarios, el comportamiento refleja el modo en que el mecanismo PowPeg fue diseñado para funcionar ante un aumento súbito de la demanda, y no un fallo o una brecha de seguridad.