El gobierno holandés avanza en una legislación que transformaría la forma en que se grava el patrimonio, incluidas las tenencias de bitcoin, sustituyendo el actual esquema Box 3 por un sistema basado en los rendimientos reales en lugar de los presumidos. La propuesta, aprobada por la Cámara Baja (Tweede Kamer) en febrero de 2026, se encuentra ahora en trámite en la Cámara Alta (Eerste Kamer) y está previsto que entre en vigor el 1 de enero de 2028.

Bajo el nuevo modelo, los contribuyentes serían evaluados según los rendimientos reales generados por su patrimonio cada año, lo que supone un cambio respecto al enfoque de Box 3, que durante mucho tiempo calculó las obligaciones fiscales aplicando una tasa de rendimiento fija y presunta, independientemente del desempeño real. La documentación oficial que acompaña la propuesta cita las ganancias en el precio de las acciones y las criptomonedas como ejemplos del tipo de rendimientos indirectos que el nuevo sistema busca capturar.

Esta distinción es relevante para cualquiera que posea bitcoin en los Países Bajos. En lugar de esperar hasta la venta del activo para aplicar el impuesto, el modelo del gobierno apunta a gravar la revalorización anual de tenencias como el bitcoin en el momento en que se produce, tratando ese incremento como una forma de renta en el año en que se materializa.

Lo que queda sin resolver

La comunicación del gobierno hasta el momento no establece una tasa impositiva específica para el bitcoin, ni define un mecanismo particular para valorar las tenencias de BTC a efectos del nuevo régimen. Esos detalles no se han hecho públicos como parte de la propuesta actual.

El borrador sí incluye una disposición que permite compensar las pérdidas sufridas en un año determinado con los ingresos de Box 3 en años posteriores, un mecanismo pensado para suavizar el impacto de gravar ganancias no realizadas cuando el valor de los activos disminuye más adelante.

No todas las clases de activos recibirían el mismo tratamiento. Los bienes inmuebles y las participaciones en startups tributarían de forma distinta bajo esta reforma, mediante un impuesto sobre plusvalías aplicado únicamente en el momento de la venta, y no de forma anual. Esto crea una asimetría entre activos como el bitcoin, potencialmente gravados por ganancias no realizadas cada año, y otras tenencias que solo tributan cuando efectivamente se venden.

Una reforma aún en movimiento

El gobierno ha indicado que todavía está analizando posibles modificaciones al componente de incremento patrimonial de la propuesta, así como enfoques alternativos basados en gravar las ganancias solo en el momento de su realización. Esto sugiere que el marco, aunque aprobado por la Cámara Baja, no está aún fijado en su forma final mientras avanza por la Cámara Alta.

Para los tenedores holandeses de bitcoin y otras criptomonedas, los próximos meses de revisión legislativa en la Cámara Alta determinarán si el modelo de revalorización anual se mantiene intacto, o si el gobierno se inclina hacia un enfoque basado en la realización, más coherente con el tratamiento previsto para los bienes inmuebles y las participaciones en startups.