Las elecciones legislativas de Estados Unidos, previstas para el próximo martes (3), pueden representar un cambio importante para el mercado de criptomonedas. Con los demócratas como favoritos para hacerse con el control de al menos una de las dos cámaras del Congreso, el sector corre el riesgo de perder parte del respaldo político que ayudó a impulsar la agenda regulatoria en los últimos dos años.

Las llamadas elecciones de mitad de mandato, o midterms, se celebran a mitad del mandato presidencial y renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio de los del Senado. El resultado determinará la capacidad del presidente Donald Trump de avanzar con sus propuestas en los dos últimos años de gobierno.

Para el sector cripto, la preocupación va más allá de la reacción inmediata de los precios. Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, Estados Unidos ha aprobado una legislación específica para las stablecoins y ha avanzado en las discusiones sobre normas para el mercado de activos digitales. Una victoria demócrata, sin embargo, podría frenar parte de ese avance.

Según una información de The Block publicada el miércoles (28), los expertos en regulación esperan un cambio significativo en la actuación del Congreso, con mayor fiscalización de las empresas de criptomonedas y menor disposición a aprobar proyectos favorables a la industria.

Las plataformas de predicción citadas por la publicación situaban en el 90% la probabilidad de victoria demócrata en la Cámara y en el 64% en el Senado. Las cifras reflejan las expectativas de los participantes en esos mercados, no una garantía sobre el resultado electoral.

Un informe del MB Explica de esta semana —contenido educativo que Mercado Bitcoin envía semanalmente a sus clientes— también apunta a la posibilidad de un cambio de rumbo en Washington, pero subraya que el impacto sobre el Bitcoin dependerá tanto de la composición del Congreso como de la reacción de los inversores ante la incertidumbre política.

Una victoria demócrata podría dificultar la aprobación de leyes sobre criptomonedas

Uno de los principales puntos de atención para el sector es el futuro de la Clarity Act, una propuesta de ley que busca establecer normas más claras para el mercado de criptomonedas en Estados Unidos, incluyendo el reparto de competencias entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC).

La propuesta fue aprobada por la Cámara de Representantes en 2025, cuando los republicanos controlaban el Congreso, pero encontró resistencia en el Senado.

En septiembre de este año, una votación preliminar terminó con 50 votos a favor y 49 en contra, por debajo de los 60 necesarios para avanzar. Entre los principales obstáculos figuraban las divergencias sobre la regulación de las stablecoins y las preocupaciones por los intereses financieros de Trump en empresas y proyectos de criptomonedas.

Con una posible victoria demócrata, la tramitación podría enfrentar dificultades aún mayores.

En el Senado, por ejemplo, Elizabeth Warren, conocida por su postura crítica hacia el sector, podría asumir la presidencia del Comité Bancario si los demócratas consiguen la mayoría. La senadora defiende normas más estrictas para prevenir delitos financieros, proteger a los consumidores y evitar conflictos de interés.

Ron Hammond, responsable de políticas públicas y relaciones institucionales de Wintermute, declaró a The Block que Warren podría adoptar una postura especialmente rigurosa en la fiscalización de la industria, incluyendo investigaciones sobre las autorizaciones bancarias concedidas a empresas como Ripple, Coinbase y World Liberty Financial, vinculada a la familia Trump.

En la Cámara de Representantes, la disputa por la presidencia del Comité de Servicios Financieros también podría alterar la relación del Congreso con las empresas de criptomonedas. La demócrata Maxine Waters, que ya presidió el comité, es una de las posibles candidatas, pero se enfrenta a la competencia de otros miembros de su partido, como Sean Casten y Bill Foster.

El impacto no se limitaría a la aprobación de nuevas leyes. Con el control de las comisiones parlamentarias, los demócratas podrían citar a ejecutivos, solicitar documentos e investigar decisiones de los reguladores tomadas durante el gobierno de Trump.

Otra disputa relevante tiene lugar en Ohio, donde el republicano Jon Husted se enfrenta al demócrata Sherrod Brown, expresidente del Comité Bancario del Senado y crítico del mercado cripto. Esta elección ha cobrado protagonismo porque Brown podría ocupar un puesto relevante en otro comité encargado de analizar proyectos relacionados con los activos digitales.

Pese a este escenario, una victoria demócrata no implica necesariamente el fin de las iniciativas regulatorias. Parte del partido también defiende la creación de normas para la industria, aunque con mayor énfasis en la protección al consumidor, la prevención del blanqueo de capitales y los conflictos de interés.

Además, Trump seguirá en la presidencia y podrá vetar los proyectos aprobados por el Congreso, lo que aumenta la posibilidad de bloqueos entre el Legislativo y la Casa Blanca.

La importancia de estas elecciones para el sector queda patente en el gasto de campaña. Según un análisis de Reuters, grupos vinculados a la industria de las criptomonedas ya han destinado aproximadamente 176 millones de dólares a más de 100 contiendas electorales, en un intento por elegir a candidatos favorables al sector.

De esa cifra, unos 150,8 millones de dólares fueron movilizados por Fairshake y comités asociados, financiados principalmente por empresas como Coinbase, Ripple y la gestora Andreessen Horowitz.

El objetivo es ampliar la influencia política del sector con independencia de quién ocupe la Casa Blanca en los próximos años.

Tres escenarios para el mercado cripto tras las elecciones

El informe de MB Explica plantea tres posibles escenarios para el resultado de las elecciones estadounidenses, con consecuencias distintas para el mercado de criptomonedas.

El primero sería el mantenimiento del control republicano sobre la Cámara y el Senado. Este resultado, considerado el menos probable, sería el más favorable para la continuidad de la agenda regulatoria de Trump, facilitando la reanudación de las discusiones sobre la Clarity Act y otras iniciativas destinadas al sector.

El segundo escenario sería un Congreso dividido, con los republicanos controlando una cámara y los demócratas la otra. En ese caso, la aprobación de nuevas leyes dependería de negociaciones entre los partidos, lo que aumentaría la posibilidad de bloqueos.

El tercer escenario, señalado por el informe como el más probable, sería una victoria demócrata en ambas cámaras. Esto daría a la oposición mayor capacidad para bloquear proyectos, impulsar investigaciones y presionar a la administración Trump en cuestiones relacionadas con las criptomonedas.

Aunque este resultado pueda interpretarse inicialmente como negativo para el sector, MB Explica destaca que el mercado también reacciona a las expectativas previas a la votación. Así, una victoria demócrata ya ampliamente anticipada por los inversores podría provocar una reacción limitada, mientras que una sorpresa en las urnas podría desencadenar oscilaciones más pronunciadas.

El informe también llama la atención sobre la posibilidad de que el gobierno de Trump mantenga parte de su agenda favorable a las criptomonedas mediante medidas administrativas y decisiones de los reguladores, incluso frente a un Congreso de oposición.

Por otro lado, el avance de investigaciones parlamentarias y la dificultad para aprobar nuevas leyes podrían ampliar la inseguridad jurídica para las empresas que pretenden expandir sus operaciones en Estados Unidos.

¿Qué puede pasar con el precio del Bitcoin?

Si el futuro de la regulación depende directamente de la composición del Congreso, el impacto de las elecciones sobre el precio del Bitcoin es menos previsible.

Históricamente, el comportamiento de la criptomoneda en torno a las elecciones de mitad de mandato ha estado marcado por la volatilidad, pero no existe una relación clara entre la victoria de un partido y la revalorización o depreciación del activo.

Un análisis publicado por CoinDesk esta semana muestra que el Bitcoin acumuló una revalorización media del 53,7% en los 12 meses posteriores a las elecciones de 2014, 2018 y 2022.

El desempeño, sin embargo, no significa que las elecciones provocaran esas subidas. Los tres periodos coincidieron con fases concretas del ciclo de cuatro años del Bitcoin, asociadas al halving, el evento que reduce a la mitad la emisión de nuevas unidades de la criptomoneda.

Además, los movimientos a corto plazo fueron bastante diferentes.

Según un análisis de Bitfinex, en los 90 días posteriores a las elecciones de 2014 y 2018, el Bitcoin acumuló pérdidas del 27,5% y el 46,5%, respectivamente. Tras las elecciones de 2022, en cambio, la criptomoneda registró una subida del 22,6% en el mismo intervalo.

La diferencia demuestra que los factores específicos de cada periodo tuvieron un peso importante sobre los precios. En 2018, por ejemplo, el mercado atravesaba un prolongado ciclo bajista, mientras que en 2022 la quiebra del exchange FTX provocó una crisis de confianza en el sector.

En 2026, el escenario también presenta particularidades. El Bitcoin llegó a caer hasta aproximadamente 57.800 dólares en julio, pero recuperó parte de las pérdidas y volvió a superar los 80.000 dólares en octubre, antes de registrar una nueva presión vendedora.

Mercado Bitcoin considera que el resultado electoral puede generar oscilaciones en los días posteriores a la votación. Un mantenimiento inesperado del control republicano podría ser recibido positivamente por el mercado, mientras que una victoria demócrata en ambas cámaras podría provocar presión inicial sobre los precios.

No obstante, el informe subraya que una eventual caída prolongada no debería atribuirse automáticamente a las elecciones, ya que otros factores económicos pueden seguir influyendo en el desempeño de la criptomoneda.

Entre ellos están las decisiones de tipos de interés de la Reserva Federal, la inflación estadounidense, la situación fiscal de Estados Unidos y el comportamiento de los mercados bursátiles.

Bitfinex destaca también que el mercado llega a las elecciones en un momento de aumento de las posiciones apalancadas en contratos de futuros de Bitcoin, lo que podría ampliar las oscilaciones si el resultado o las condiciones económicas sorprenden a los inversores.

Para Mercado Bitcoin, el principal efecto de las elecciones será determinar la velocidad de avance de la agenda cripto en Estados Unidos, y no necesariamente marcar una tendencia inmediata para el precio del Bitcoin.

En ese sentido, el mercado deberá seguir no solo quién se hace con la mayoría en la Cámara y en el Senado, sino también qué parlamentarios asumirán los comités responsables de la regulación financiera y cuál será la disposición del nuevo Congreso para negociar con el gobierno de Trump.

Para los inversores, la conclusión del informe es que intentar anticipar el resultado electoral y sus efectos sobre los precios puede ser menos importante que mantener una estrategia acorde con el propio perfil de riesgo. Mercado Bitcoin cita, por ejemplo, las aportaciones periódicas, conocidas como Dollar Cost Averaging (DCA), como una alternativa para reducir la dependencia de acertar con el mejor momento de entrada en el mercado.

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