Las autoridades de Estados Unidos y Reino Unido han acordado formar una alianza conjunta destinada a desmantelar centros de estafas con criptomonedas, lo que marca una nueva etapa de cooperación transfronteriza contra las redes de fraude que cada vez más atacan a víctimas en ambos lados del Atlántico.

Según el acuerdo, las autoridades estadounidenses y británicas llevarán a cabo investigaciones paralelas sobre operaciones de estafa y compartirán la inteligencia obtenida en esas pesquisas. El enfoque está diseñado para permitir que cada parte actúe sobre la información descubierta por la otra, en lugar de tratar los casos como episodios aislados dentro de las fronteras nacionales.

Para los observadores europeos, el movimiento señala una mayor coordinación entre dos de los reguladores financieros y cuerpos policiales más influyentes del mundo, en un momento en que el fraude relacionado con las criptomonedas se ha convertido en un problema transfronterizo persistente. Los centros de estafas, que a menudo operan desde jurisdicciones ajenas a ambos países, se han aprovechado de la fragmentación de las investigaciones nacionales para evitar un escrutinio sostenido. Un marco conjunto de este tipo reduce ese margen.

Una operación del sector privado en Londres

Como parte de la alianza, está prevista una operación de disrupción del sector privado en Londres en octubre. No se han revelado los detalles de en qué consistirá la operación, pero su ubicación subraya el papel de Reino Unido como punto focal del esfuerzo, junto a sus homólogos estadounidenses.

La participación de actores del sector privado sugiere que la alianza pretende aprovechar el conocimiento de empresas con visibilidad directa sobre cómo las redes de estafa mueven fondos y reclutan víctimas, en lugar de depender únicamente de recursos gubernamentales.

No se han hecho públicos más detalles sobre el alcance de las investigaciones paralelas, las autoridades concretas implicadas ni la magnitud de las pérdidas atribuidas a los centros de estafas señalados. El comunicado no especifica qué organismos lideran el esfuerzo en cada país, ni si se espera que otros países se sumen a la iniciativa.

El anuncio llega en un momento en que las operaciones de estafa con criptomonedas, frecuentemente asociadas a grandes redes de fraude que gestionan centros de llamadas y plataformas en línea, siguen atrayendo la atención de reguladores en todo el mundo. La formación de una alianza específica entre EE. UU. y Reino Unido, con una acción concreta prevista para octubre, indica que ambos gobiernos consideran la amenaza lo bastante importante como para justificar una respuesta operativa coordinada en lugar de esfuerzos nacionales por separado.

Se espera que surjan más detalles sobre la estructura de la alianza y el resultado de la operación de Londres a medida que se acerque octubre.